Otra vez denuncian discriminación en el Banco de la Nación

Otra vez denuncian discriminación en el Banco de la Nación

El hecho es reciente, sucedió el sábado 03 del presente mes, como siempre, en el Banco de la Nación. Esta vez la víctima ya no fue una persona con discapacidad sino un adulto mayor, se trata de Emiliano Sandoval Jorge, natural de Cayrán, quien ni sus llantos de impotencia conmovieron a los trabajadores del Banco de la Nación para que le atiendan el giro que su hijo le había enviado.

Sandoval no pudo cobrar el giro que le habían enviado, todo porque no sabía firmar, leer ni escribir, entonces el personal le había pedido que busque un testigo a ruego, y lo consiguió, pero además tenía que cumplir algunos trámites burocráticos. Pero justo aquí era cuando necesitaba de más ayuda porque no entendía qué es lo que le mandaban hacer, el adulto mayor preguntaba en quechua y los trabajadores –refieren- solo le miraban con desprecio y no le hacían caso, y mientras tanto la hora corría en su contra. Era sábado y solo atendían hasta medio día, entonces la esposa del sexagenario decide ir a sacar las copias para que no se queden afuera, sin ser atendidos. Mientras tanto las puertas se cerraban y los clientes le dijeron que no se preocupara porque igual las copias lo podían pasar por debajo de la puerta, pero no fue así. “Pude ver que el adulto mayor estaba suplicando, rogaba, pedía por favor, porque los de seguridad no dejaban ni siquiera que le pasen sus copias por las rendijas porque eran órdenes del administrador, y fue cuando el adulto mayor lloró de impotencia”, narró la presidenta del Frente Único Regional, Elena Ramos Villanueva. Fue la dirigente que al ver el llanto del adulto mayor y cómo los del banco lo menospreciaban, empezó a reclamar por los derechos del sexagenario quechuahablante, a ella se juntaron otros usuarios del banco, tanto así que el administrador del BN –dice-, incluso llamó a la policía; “la gente que estaba fuera del banco al ver también se solidarizaron con nosotros y empezaron a increpar a la policía quienes venían no solo para desalojar a la dirigente y los que reclamaban, sino también para sacarlo a la propia víctima, al sexagenario quechuahablante. “Pedí el libro de reclamaciones y lo escondieron, no me quisieron dar, fue recién allí cuando salió el administrador, haciéndose que no sabía nada y recién lo atendieron al adulto mayor”, reveló.

La docente refiere que no es la primera vez que los trabajadores del Banco de la Nación discriminan y maltratan a personas que están dentro de poblaciones vulnerables; “ya anteriormente lo hicieron con personas con discapacidad, donde a tantos reclamos recién atendieron, estos señores del BN no tienen vocación de servicio ni sensibilidad humana porque no tienen trato con las personas que más lo necesitan”, sentenció.