Mphco entrega gratis 150 toneladas de papa a los más pobres

Mphco entrega gratis 150 toneladas de papa a los más pobres

Gracias a la gestión que realizó el alcalde Aníbal Solórzano Ponce, la Municipalidad de Huánuco está distribuyendo más de 150 toneladas de papa, el producto se adquirió a los agricultores de Chinchao, Churubamba y Santa María del Valle, que, luego de acatar una medida de protesta, lograron que el Gobierno Central disponga la compra de la papa por su sobreproducción.

La Municipalidad de Huánuco ha dispuesto la entrega de papa para las personas en situación de pobreza y pobreza extrema que ya están debidamente identificadas en los programas sociales como: Comedores Populares, Programa del Vaso de Leche, Centro Integral del Adulto Mayor y Programa de Complementación Alimentaria.

Con la fiscalización del primer regidor, Ricard Borja, hoy inició la entrega con 40 toneladas de papa para 30 Comedores Populares. Fueron las presidentes de cada comité quienes recogieron sus sacos con papa. Solo en los comedores populares se beneficiarán más de 1500 personas entre niños y adultos. La distribución se realizó en la I. E. Esteban Pavletich, en LLicua, hasta donde llegaron con motofurgonetas y camionetas porque la mayoría de los comedores se ubican en zona rural.

“Nosotros preparamos comida para las personas más pobres, muchos no tienen que comer. El alcalde Aníbal Solórzano es una persona humilde muy humanitaria sabe lo que vivimos. Sabíamos que se acordaría de nosotras, le estamos muy agradecidas”, dijo doña Evangelina Rivera.

MAÑANA SE REPARTEN 80 TONELADAS DE PAPA

Continúa la entrega de papa continua mañana. 80 toneladas serán distribuidas a todos los comités del Programa del Vaso de Leche, llegando a beneficiar a más de 2500 niños. Desde las 8 de la mañana, los cientos de sacos con papa se repartirán en la Capilla de Puelles, al frontis del Mercado Mayorista.

Y, desde el lunes 20, se completará las 150 toneladas de papa con la entrega a los beneficiarios del Programa de Complementación Alimentaria y los abuelitos del Ciam.

Deja una respuesta