Hallan cuerpo de estudiante que fue violada y asesinada por su papá

Hallan cuerpo de estudiante que fue violada y asesinada por su papá

De acuerdo a nuestras fuentes, una noche que la familia Cierto Onofre había ido a ver televisión a la casa de un vecino, la presunta víctima, Rosalinda no los acompañó. Entonces, cuando el papá Jesús Cierto Espinoza (37) y la madre Gloria Onofre Palacios ya veían tele, Jesús, salió. Llegó más tarde, con la ropa sucia, como si se hubiera revolcado en la tierra. Desde esa noche, no vieron más a Rosalinda, estudiante de quinto grado de secundaria de la Institución Educativa de Tantamayo.

Recién el jueves 1 de marzo del 2018, a eso de las 3:00 p. m., a dos años de la desaparición, luego de la angustiosa búsqueda de la mamá, tenientes gobernadores, el subprefecto del distrito de Tantamayo, Lucio Romero Carrasco, encontraron el cuerpo de la adolescente. Ya todos se habían cansado de escarbar y divisar, insistir a los policías y fiscales para que hagan declarar al principal sospechoso, pero una madre nunca se cansa. Fue entonces que el jueves último, contrató a unos peones para escarbar en la letrina, el último lugar que faltaba buscar, y encontraron un bulto sepultado.

Lo contó antes de morir

Antes de desaparecer, Rosalinda contó a sus amigas íntimas, que era víctima de violación desde los trece años, el principal sospechoso sería su padre. El hecho que la adolescente, como es normal, tuviera sus amigos, habría desatado la ira y reclamos airados del papá, sería la causa del crimen.

Las sospechas de la muerte de la estudiante fueron incrementándose, cuando en el 2017, encontraron sus prendas, escondidas en un costal en la zona conocida como Pishguragra, anexo de Shucsha del Centro Poblado de Coyllarbamba, distrito de Tantamayo – Huamalíes, donde la familia tiene una parcela de cultivos. La mamá, Gloria Onofre, descartó definitivamente la versión de que la adolescente había huido con su enamorado. Este presentimiento se confirmó cuando encontraron el cuerpo en descomposición.

Recién el viernes, aproximadamente a las 12:00 m., la Policía, la Fiscalía y profesionales de la salud de Tantamayo, finalizaron con extraer el cuerpo sepultado. Los restos estaban envuelto en una frazada, y dentro de un costal, en total descomposición. Los familiares, pobladores, portando pancartas, vociferando a las autoridades, exigieron justicia, mientras la madre lloraba desconsoladamente.

“Justicia para Rosalinda, que fue violada y ultrajada por su padre”, clama uno de los carteles de los indignados vecinos, pidiendo la intervención del Ministerio de la Mujer, para la pronta captura y juzgamiento al principal sospechoso, que se encontraría en Huarmey – Áncash.