Discriminan a campesina en instalaciones del Ministerio Público en Huánuco

Discriminan a campesina en instalaciones del Ministerio Público en Huánuco

Juana Espíritu Vargas, natural de Maraypampa, jurisdicción del distrito de Churubamba, llegó bien temprano desde su centro poblado para acudir a la citación de la Quinta Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huánuco, claro, como toda madre tuvo que traer a sus dos hijos, un adolescente y otro bebé que lo tenía cargada en la espalda.

Su citación estaba programada para las 3 de la tarde, así es que, para asegurarse llegar a la hora, fue a las instalaciones del Ministerio Público ubicado en el jirón San Martín, a eso de las 2 de la tarde, hora en que -según el personal de seguridad- estaban en almuerzo los fiscales, pero el pasillo estaba bien abierto, por lo que al ver las sillas desocupada Espíritu decide ir a sentarse, pero fue impedido por el personal aduciendo que los fiscales están en hora de almuerzo.

La expresidenta del Frente Único Regional (FUR), Elena Ramos Villanueva, inmediatamente se puso a reclamar por la injusticia que estaba recibiendo la humilde mujer campesina. En el video que propaló la docente, se pudo ver el reclamo que la maestra le hace al personal de seguridad, quien solo atina a decir que son órdenes del administrador. La docente le increpa al personal de seguridad del por qué no le deja sentarse en las sillas que están totalmente desocupadas, acto seguido le explica también que la humilde madre de familia solo quiere descansar, porque llegaba de una zona muy lejana de Churubamba; “la madre campesina no está pidiendo que le atienda, ella esperará hasta las 3 de la tarde, solo quiere descansar, sentarse un ratito, no va fastidiar, no va hacer nada más que descansar”, pero el personal solo repite que son órdenes del administrador y que la fiscal no puede atenderlos porque están en almuerzo.

Para la docente Elena Ramos, este comportamiento son producto de prejuicios y falta de criterio del administrador, de tener consideración con las personas en situación de vulnerabilidad, como en el caso de la humilde madre campesina, que se encontraba cargado a su bebé. “Este es un acto de discriminación que debe ser sancionado, lo peor, pedí el libro de reclamaciones y no estaba a la mano, tuve que reclamar con fuerza y recién me dieron”, denunció.

Efectivamente, el libro de reclamaciones debería estar al alcance del público usuario, ni siquiera deben pedir que se les dé, pero en el Ministerio Público al parecer desconocen de dichas normas, es por eso que la docente hace un llamado a la población para que hagan uso de libro de reclamaciones y denuncien estos actos que va contra la dignidad del ser humano, especialmente de las personas que están en vulnerabilidad. Recordamos que este tipo de discriminación contra campesinos no es de ahora, hace pocos meses atrás igual pasó en el Banco de la Nación, donde incluso un pobre agricultor tuvo que llorar de rodillas para que le atiendan.